Cómo funciona
Los bancos miran dos ratios. El de vivienda compara tu gasto mensual en vivienda —cuota hipotecaria más impuestos y seguros— con tus ingresos mensuales brutos; el 28% es un techo habitual. El de endeudamiento total suma además las cuotas del coche, las tarjetas y los préstamos de estudios; el 36% es el límite clásico, aunque algunos préstamos admiten el 43% o más.
Presupuesto de vivienda = mín(ingresos × 28%, ingresos × 36% − otras deudas)
- ingresos — ingresos mensuales brutos
- otras deudas — cuotas mensuales de todos los demás préstamos y tarjetas
A partir de ese presupuesto, la calculadora hace el cálculo a la inversa: busca el préstamo cuya cuota mensual, más los impuestos y seguros sobre el precio total, encaja exactamente. Sumando la entrada se obtiene el precio. Que te aprueben un precio no significa que sea cómodo: deja margen para el mantenimiento, el ahorro y los imprevistos.